La Charla

SERIE NEGRA

Este mes llegan dos nuevos libros de Olga Drennen a la Serie Negra, ¡tu serie de terror favorita! Si todavía no la conocés, hacete un lugarcito para visitar SALEM y conseguilos!!

En No grites, no podrán oírte, encontrarás cuentos clásicos de terror y misterio de autores muy reconocidos (como Pushkin, Bécquer, Lovecraft, Chejov, Bierce y otros; preguntale a tu maestra o a la profe de Literatura por ellos). Todos traducidos por Olga Drennen para que puedas disfrutarlos sin dificultad... aunque puede ser algo difícil que llegues al final, porque sus historias terroríficas te pondrán a prueba. ¿Qué tan valiente te sentís hoy?

En Asesinato en la Escuela del Perro, encontrarás dos novelas con enigmas terribles y fantasmagóricos. Es el libro ideal para aquellos chicos que siempre descubren todos los misterios. En la primera, todos son sospechos cuando en la Escuela del Perro comienzan a sucederse extraños asesinatos. En la segunda, un fantasma que no descansa intenta hacer contacto... ¿qué querra decir?

MALDITO MP3

Se trata de ochos historias de gente común, chicos y adultos, a quienes les ha tocado ser protagonistas de situaciones que te harán erizar la piel: Descenso al Infierno, El Abismo, El Loco de los Grafittis, Nunca Maltrates a un Perro, El Castillo de Arena, La Leyenda de Ronnie, La Casa del Viejo Hans y Maldito mp3

Con ilustraciones de Emiliano Pereyra y edición de Silvia Portorrico y su equipo de Editorial Atlántida.

Sólo para valientes.

http://fernandodevedia.com/blog/

NOS VAMOS NOMAS NOS VAMOS...

 

Mercedes Pérez Sabbi
Ilustraciones de Roberto Cubillas

Colección Otro Potro
20 x 16 cm. / 40 págs.
ISBN 978-987-23451-9-8
Al pueblo de Pachurrucutu llegó un nuevo alcalde. Y con él, sus limpísimos y autoritarios decretos. Junto con la libertad, se clausuraron los árboles y las palomas,
el viento y su revoleo de tierra, el colorido de los crisantemos, el olor de limoneros y uvas, los abrillantados farolitos de la murga...
Con tanta prohibición, el alma de los pachurrucuteños se inundó de silencio y, esquivando los charcos de agua jabonosa, todos rumbearon para otro lado.
Y se fueron, nomás, se fueron... llevándose el Carnaval